Tuesday, August 20, 2024

Practica tu pronunciación

Para poder pronunciar bien los sonidos del español (y de cualquier lengua), hay que practicar repitiéndolos con atención y corrigiéndonos cuando los pronunciamos mal. Igual que aprendemos una canción de memoria que nos va sonando mejor cuanto más la cantamos, al leer en voz alta en español nos acostumbramos a producir sus sonidos mejor. Leer en voz alta y escucharnos leer es la mejor forma de reconocer nuestras deficiencias al pronunciar ciertas palabras.

En este blog iremos añadiendo documentos sonoros acompañados por sus transcripciones correspondientes para poder leer mientras que escuchamos la versión oral, y que luego podemos utilizar como prácticas de lectura individual.

Usa una grabadora, tu ordenador, tu teléfono, o una tableta para grabar tus lecturas y así poder escucharlas después y auto-evaluar tu pronunciación.

Colgado en tus manos, Carlos Baute y Marta Sánchez



Una canción de Julieta Venegas: Me voy



Me voy, de Julieta Venegas

Porque no supiste entender a mi corazón,
lo que había en él
porque no tuviste el valor de ver quién soy,
porque no escuchas lo que está tan cerca de ti,
sólo el ruido de afuera
y yo que estoy a un lado desaparezco para ti.

No voy a llorar y decir que no merezco esto
porque es probable que lo merezco,
pero no lo quiero, por eso me voy.
Qué lastima pero adiós
me despido de ti y me voy
qué lástima, pero adiós me despido de ti.

Porque sé que me espera algo mejor,
alguien que sepa darme amor,
de ese que endulza la sal y hace que salga el sol.
Yo que pensé nunca me iría de ti,
que es amor del bueno de toda la vida,
pero hoy entendí que no hay suficiente para los dos.

No voy a llorar y decir que no merezco esto
porque es probable que lo merezco,
pero no lo quiero,
por eso me voy.
Qué lástima pero adiós
me despido de ti y me voy,
qué lástima pero adiós me despido de ti

Me voy qué lástima pero adiós

me despido de ti y me voy….

Los antojitos mexicanos


Los antojitos mexicanos  

La comida tradicional de México tiene sus orígenes en la época precolombina y refleja una multitud de ingredientes naturales así como la fusión de diversos grupos culturales. Más adelante, con la llegada de los españoles, se introdujeron nuevos alimentos creando una fusión de comida indígena y europea dando como resultado lo que hoy conocemos como la cocina mexicana.
La cocina mexicana es ante todo mestiza y la muestra más evidente son los antojitos. Los españoles, que trajeron a América las carnes de res, cerdo y pollo, el aceite, la crema y el queso, se aficionaron en México a las tortillas, al frijol, al chile, al jitomate, al tomatillo y a hierbas aromáticas como el epazote, el cilantro y el acuyo, tlanepa u hoja santa. De la fusión de todos estos elementos surgieron en primer término los antojitos que en su inmensa variedad tienen siempre como base la masa y la tortilla.
Antes de disfrutar de un buen platillo mexicano, se empieza por un buen antojito. Tacos, pambazos, sopes, huaraches, flautas, gorditas, garnachas, tamales, enchiladas, tostadas, son solamente parte de la larga lista de maravillosas comidas mexicanas perfectas para calmar el antojo.

Los antojitos son la forma más mexicana de celebrar, por eso en las fiestas patrias las plazas y atrios se inundan de puestos con alimentos fantásticamente aderezados que el mexicano come a toda hora, quizá tan sólo para darle sentido a la palabra "antojitos" y en todos ellos se manifiesta la creatividad de la cultura del maíz, pues la clásica tortilla adquiere formas y nombres difícilmente clasificables.
Pocas personas se pueden resistir a probar por lo menos uno de los innumerables antojitos mexicanos. En el gusto de cualquier persona existe algo como el tamal, el pambazo, el pozole, una gordita de chicharrón, un tlacoyo, el mole, etc., etc. Independientemente a su valor nutricional, los antojitos mexicanos son ricos en historia, debido a que se enriquecieron con ingredientes europeos y hasta asiáticos y africanos; sin embargo, aunque no sean cien por ciento mexicanos por sus ingredientes, todos fueron creados en nuestro país.

El mestizaje vivido por la conquista, evidentemente también llegó al arte culinario, y hay que decirlo así, ¡por fortuna!, ya que de no haberse dado, no existirían las gorditas de chicharrón o los tacos de carnitas; tampoco habría tortas de tamal, porque aunque los tamales ya eran preparados por los indígenas, aun no se concebía la preparación del pan para una torta. El hecho es que nuestra comida actual está basada en la comida prehispánica con las influencias y elementos que fueron llegando a nuestro continente.

El mestizaje se da también en los tamales actuales que se sirven en el desayuno o la merienda acompañados de atoles, ya que las más gratas variedades existían en la época prehispánica, pues el cocimiento al vapor ya era conocido por los mexicas, pero en la Colonia se integraron nuevas carnes a los rellenos y la masa ganó en textura y esponjosidad con la manteca de cerdo.
Y es la grasa, justamente, la razón por la que los antojitos deben ser consumidos con moderación. Tome en cuenta que los antojitos, por muy apetitosos y exquisitos que sean, no deben ser su único alimento, disfrútelos de vez en cuando y al prepararlos tenga el cuidado de escurrirles muy bien la grasa después de freírlos, de esta manera tendrá usted... ¡Buen Provecho!

Un poco sobre la historia del chocolate


El chocolate viaja de América a Europa
Escucha este programa de RTVE que nos hablan sobre el origen del chocolate, y luego practica tu pronunciación.  http://formespa.rediris.es/audios/mp3/chocolate.mp3

El chocolate viaja de América a Europa
El chocolate deleita todos los paladares del mundo. Sin embargo, los consumidores tal vez desconozcan el descubrimiento del producto y la forma como llega al continente europeo. 

De una fruta de origen tropical –el cacao- se produce el chocolate, uno de los productos de América que cautivó a conquistadores y comerciantes del Viejo Continente. 

Fue en el último viaje a América cuando el descubridor, Cristóbal Colón, conoció el cacao. Antonio Aída cuenta los detalles:

[Antonio Aída]
Hace ya al menos 500 años que los europeos, o al menos los aragoneses, conocemos el sabor del chocolate. Descubrimos un producto venido de América casi, casi, por azar: fue en el cuarto y último viaje de Colón a América  cuando el descubridor de las Indias se topó con el cacao y fue una casualidad. En ese viaje acompañaban a Cristóbal Colón su hijo Hernando y su hermano Bartolomé. Fue un viaje peligroso: la nao fue víctima de cuatro huracanes y cambió de rumbo por los fuertes vientos.

Colón aparece en la costa de Honduras; la tripulación, maltrecha, y el barco, en malas condiciones. Y allí se encontraron con los indios mayas. Los indígenas viajaban en una gran embarcación de veinticinco remeros, dispuestos a ayudar a los españoles. El jefe de todos ellos, Yumbé, reconfortó a los conquistadores con un líquido negruzco y humeante. Lo recuerda el indio Guillermo Sánchez de la Vega Shul.

[Guillermo Sánchez de la Vega]
Y este hombre salta a la barca de Colón y los ve en tan lastimoso estado que manda subir mercancías, mantas y una bebida humeante que les reconfortó mucho. Y al pequeño Hernando le regaló una bolsa con habas de cacao que él conservó hasta que escribió sus memorias...

[Antonio Aída]
Y ahí queda la cosa. Años después, Hernán Cortés viaja a las Indias. Es 1518, y al llegar se encuentra a un náufrago, Fray Jerónimo de Aguilar. Este hombre es quien relata a Cortés las bondades de unas almendras o habas del árbol conocido como cacao. 

A su regreso a España llevan en sus bodegas ese misterioso producto. Así, llegan hasta el Monasterio de Piedra, cerca de Calatayud. Los monjes se ponen manos a la obra.

Los frailes eran entonces los grandes impulsores, los inventores, los industriales. Allí donde había un monasterio había prosperidad y trabajo.

[Locutor]
Porque los frailes, los conventos fueron los que motivaron no solamente el chocolate, sino supieron hacer fórmulas del vino, fórmulas del champán, fórmulas de productos compuestos con hierbas que eran con un sentido, digo, más curativo que otra cosa.

[Antonio Aída ]
El oro marrón, el oro dulce, fórmulas y recetas ancestrales consideradas sagradas por todo un pueblo. Choco: cacao; lat: agua. Chocolate. 

La dieta mediterránea

 
Segmento del reportaje de La dieta mediterránea: RTVE a la carta
http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-dieta-mediterranea/


La dieta mediterránea
(Transcripción de http://www.ver-taal.com/cultura_20100902_dieta1_transcripcion.htm)

La antigua cultura cretense es considerada como una de las cunas de la civilización helénica. Los descubrimientos hechos en el palacio de Cnosos en el siglo XX, en especial de su escritura, son básicos para la historia de la alimentación, donde destacaban los cereales, verduras de hoja verde, pescado y el aceite de oliva. Todo un patrón alimentario vigente hoy día.

De Egipto, de Grecia, de Roma y de la expansión árabe se han sumado conocimientos, cultivos y costumbres que han consolidado unos cimientos hoy alabados por los nutrólogos.
Dieta es un término que viene del griego, que significa estilo de vida. Por tanto, dieta mediterránea es la forma de alimentarse del Mediterráneo pero también el estilo de vida del Mediterráneo. Y se conoce como un patrón de alimentación muy saludable y fue definido como tal aproximadamente a finales del siglo pasado.

En 1952 el profesor Ancel Keys inicia un estudio clave, denominado Estudio de los siete países sobre la base de la alimentación de naciones tan dispares como Estados Unidos, Japón, Finlandia, Grecia e Italia y Yugoslavia. El estudio relacionaba la alimentación con la aparición de enfermedades cardiovasculares. Sus resultados ponían de manifiesto que los países mediterráneos gozaban de mejor salud mientras los del norte de Europa tenían una incidencia doble en enfermedades cardiovasculares. La alimentación mediterránea era el factor más influyente junto con una forma de vida donde el sol es también un protagonista especial. Ese sol y esa forma de vida siguen con nosotros. Aquí se establecieron unas bases que confirmaban las bondades de lo que se llamó la pirámide de Keys, una guía de consumir alimentos con la llamada tríada. Aceite, vino y trigo como eje fundamental de consumo diario. El aceite de oliva, un patrimonio exclusivo de los pueblos mediterráneos tenía una mención especial por sus efectos saludables. Junto a él destacaba el consumo moderado de vino y como base de todo ello: los cereales.

Consumo responsable. Vive responsable



https://www.youtube.com/watch?v=YlBdTlpBWC8

¿Sabías que en este preciso momento algo está cambiando en la sociedad? El mundo entero ya se dio cuenta que es necesario pensar en qué consumimos y cómo lo consumismo, dejar de ser tan individualistas, pensar en los demás y generar un gran cambio. De la cultura del yo, a la cultura del nosotros.

¿Por qué estamos cambiando hacia un consumo responsable? Es muy simple: hemos vivido mucho tiempo en un sistema que nos dice: “Compra, Compra, Compra”. Pero hemos estado comprando sin pensar, sin analizar el impacto y sin medir las consecuencias. Está demostrado que esto no es sostenible; el planeta y la economía ya nos pusieron un “¡Hasta aquí!”. Esto nos está dejando una conclusión muy sencilla: bajo estas condiciones no podemos aspirar a ser una sociedad plena y feliz.

Pero, ¿qué podemos hacer? Tenemos que volver a pensar en comunidad; esto ya es una realidad. Algunos ejemplos que seguramente has visto son: el regreso de los clubes de libros, centros culturales, huertos urbanos y tiendas locales. Estas son pruebas de que la gente ya comienza a buscar puntos de encuentro, convivencia y crecimiento. De que estamos buscando ser una mejor sociedad, reconectar con lo natural y lo saludable, pero sobre todo necesitamos reforzar la convivencia conociendo gente con quien compartir ideas.

Hoy, en lugar de todo eso, en el súper solo recibimos un: “¿Encontró todo lo que buscaba?”, como si eso fuera lo único importante. Por eso, mejor pásele al consumo responsable, así no solo conoces al productor y su historia, también conoces a otras personas que comparten tus mismos intereses y puedes comentar, compartir, recomendar y hacer de la experiencia algo mucho más enriquecedor.

Dejemos de consumir a oscuras, descubramos todo lo que hay detrás de cada producto. Hoy los productos que nos venden en la tele están hechos de forma masiva e industrializada, desconocemos sus procesos y sus ingredientes no los entendemos. En el consumo responsable es diferente; detrás de cada producto hay una persona, una historia y, sobre todo, están ahí para que las conozcas y te hagas parte de ellas.

La gran noticia es que estamos a punto de ser historia; este periodo puede ser visto como el periodo donde todo se transformó, donde el mundo entero decidió que era el momento de cambiar.  Si bien el planeta tiene problemas, resolverlos está en la próxima compra que hagamos. Utilicemos el poder de la tecnología para informarnos y compartir el mensaje.

Dejemos de lado el individualismo; llegó el momento de contribuir, de formar la sociedad que merecemos. Descubre el consumo responsable porque cambiando nuestros hábitos podemos cambiarlo todo.